Aclaraciones sobre las diferencias entre lactancia materna y de fórmula

Hace un par de semanas, y tras sufrir lo que yo considero auténtico acoso, Mamá Pingu de http://familiapinguino.com/, creó una Red de Apoyo a familias no lactantes, es decir, familias en las que la mamá no da el pecho, ya sea por decisión propia o por motivos médicos.

Estoy encantada de colaborar con ella y pertenecer a dicha red, ya que yo misma he vivido esa presión. Ademas, me ha inspirado para empezar a hablar abiertamente sobre mis sentimientos con la lactancia, que por ser políticamente incorrectos, me he callado muchas veces.

Mi primera colaboración ha consistido en aclarar, de manera extensa, qué hay de cierto y qué no en los beneficios que se suelen asociar a la lactancia materna. Porque la información es poder, pero la información debe ser completa y no sesgada. Repito aquí el análisis que se podrá leer en la página de la Red:

Vamos a empezar por “desmontar” la gran frase:

  • “Dar el pecho es lo mejor”: En estos tiempos de RRSS, titulares y sensacionalismo, todos tendemos a generalizar y abreviar. Pero este tema es demasiado serio como para permitirnos ese lujo, así que los matices son necesarios:
    • La leche, es decir, el líquido que produce nuestro pecho, es efectivamente más completa que las leches de fórmula. Esto es indiscutible. La principal diferencia “insalvable” (ya he dicho que aquí vamos a contar las cosas como son), es la protección que se transmite al bebé a nivel inmunológico. Los anticuerpos de esa madre se transmiten a su bebé. No hay leche de fórmula a día de hoy que consiga hacer eso. Sí que existen leches excelentes que refuerzan el sistema inmunitario, pero nunca con este nivel de “personalización”.
    • El acto como tal de dar el pecho, con todo lo que ello implica, no es siempre la mejor opción para madres y/o bebés. La lactancia materna ha de ser elegida, deseada, y al menos tras las primeras semanas de adaptación, placentera. Dar el pecho por obligación, sufriendo, llorando, a disgusto… va a dejar una impronta emocional en madre e hijo negativa. Ibone Olza, médico psiquiatra especialista en salud mental perinatal e infantil, confundadora de El Parto es Nuestro y colaboradora de Vía Láctea, lo describe a la perfección en este pequeño extracto de su libro Lactivista:

“Hay madres que han intentado amamantar y lo han dejado a la semana del parto, con grietas en los pezones y dolor en el alma. Madres seropositivas que han optado por la lactancia artificial para excluir por completo la posibilidad de transmitir el VIH a sus bebés por la leche. Madres que sufrieron abusos sexuales en a las que la sola idea de que el bebé succione su pecho les produce un profundo malestar. Madres anoréxicas o bulímicas a las que alimentar a sus bebés les supondrá un esfuerzo gigantesco y tal vez una recaída. Madres que son maltratadas en sus partos y que salen del paritorio anuladas y sin ninguna energía para poder sostener a sus bebés. Madres que adoptan y madres consiguen serlo tras haber superado un cáncer.

Son infinitas las razones por las que una madre puede decidir no amamantar, y cada una de ellas merece el máximo respeto. Lo que verdaderamente necesitan todos los recién nacidos sin excepción es sentirse queridos, no solo por sus madres sino por toda una familia o comunidad. Las madres siempre necesitan respeto, apoyo y reconocimiento.

Si amamantar se convierte en una obligación o en un mandato, apaga y vámonos. Si hay madres que se sienten criticadas, juzgadas o rechazadas por decidir no amamantar, lo estamos haciendo mal las y los que defendemos las bondades de la lactancia materna. Cada madre sabe qué es lo mejor para ella y para su bebé. Las circunstancias pueden ser tremendamente complejas. Ha llegado el momento de que hagamos una reflexión profunda. El mensaje que estamos dando los que promovemos la lactancia debe ser cambiado, o al menos matizado.”

Por tanto, la superioridad a nivel composición de la leche materna es indiscutible, pero lo necesario para que se produzca y ofrecerla al bebé (el acto de dar el pecho) no siempre va a compensar esa superioridad.

Sin ánimo de frivolizar, pero sí de asegurarme que se entiende lo que tratamos de explicar, es como si comparamos un Opel y un BMW: El BMW, de manera indiscutible, va a ser mejor coche en algunos aspectos. Habrá familias a las que acceder a un BMW no les suponga mayor esfuerzo y lo hagan sin problemas, otras a las que suponiéndoles un gran sacrificio quieran hacerlo, y otras a las que simplemente el nivel de ahorro y ajustes que tendrían que hacer no les compensa y se comprarán el Opel. Lo importante es respetar y ayudar a todas las madres:

  • Es un fracaso que una mujer entre a un pediatra/matrona/asesora teniendo problemas con su lactancia materna pero expresando su claro deseo de CONTINUAR, y reciba presión para dejarla (asumiendo siempre que el bebé esté bien)
  • Pero también es un fracaso que en esa misma situación, si el deseo de la madre es DEJAR la lactancia materna porque no le compensa, se le haga sentir culpable, mala madre, etc.

Una vez explicada “la gran frase”, vamos a adentrarnos en algunas otras afirmaciones que se pueden encontrar en la mayoría de textos sobre los beneficios de la lactancia materna. Y vamos a empezar por mi favorito:

  • “La lactancia materna favorece el apego y el vínculo con la madre”: Es absolutamente maravilloso observar a una madre dar el pecho y disfrutarlo, no tiene precio. El vínculo y el apego que se crean con el bebé son indiscutibles. Pero ojo:
    • Si la madre está llorando, histérica, desquiciada… señores, lo siento, pero no sólo no se favorece el vínculo, sino que es contraproducente.
    • Si es el bebé el que está desquiciado porque no hay leche (que sí, que son pocos casos, pero los hay), no te quiero ni contar.
    • Este vínculo se puede crear exactamente igual con el biberón.
      • El biberón se puede dar sin ropa para hacer piel con piel
      • Se puede y debe dar a demanda
      • Se da siempre con el bebé cogido en brazos
      • Damos besos, abrazos y caricias, exactamente igual que si lo tuviésemos al pecho.
      • Si se quiere, se puede hasta alternar el lado hacia el que orientamos al bebé en cada toma para imitar la alternancia de pecho.
      • Si se desea, lo puede dar siempre la madre como se haría con el pecho (vamos aquí a no obsesionarnos, si de 7 al día uno lo da el padre, al vínculo no le pasa nada)

Por tanto, si vas a optar por la lactancia de fórmula, puedes tener la máxima tranquilidad de que es compatible con una crianza con apego y que el vínculo con tu bebé no tiene que sufrir.

  • “Los bebés de biberón comen más de lo que necesitan, se empachan y duermen más profundo, aumentando el riesgo de muerte súbita”: Es evidente que un pecho tiene la leche que tiene, mientras que la leche de fórmula es infinita. Vamos, que basta con ir a la farmacia, comprar más y preparar otro biberón y tenemos el problema arreglado. Ahora, que sea infinita, no significa que por el simple hecho de dar el biberón vayas a sobrealimentar a tu hijo. Se resuelve de una manera muy sencilla: Observa a tu bebé y no le fuerces a comer más de lo que quiere. Te aseguro que lo vas a saber, de verdad. Se nota perfectamente cuando un bebé está comiendo con hambre y cuando ya está jugando, o dando claras muestras de no querer más pero eres tú, la mamá preocupada de que no coja peso porque come menos de lo que te ha dicho el pediatra, la que insiste (esa madre también he sido yo, que conste 😊).  Además, sé moderada con la introducción de cereales (retrásala, no le des por la noche, etc.) y dale chupete. Esta es una ventaja clara de la lactancia de fórmula: podemos dar chupete, que está demostrado que ayuda a prevenir la muerte súbita, porque no va a perjudicar la succión del pecho.
  • “Tienen más tendencia al sobrepeso”: Podemos encontrar dos explicaciones para esta creencia; la primera la acabo de explicar arriba, que es la tendencia a darle de comer más de lo que necesita, pero que hemos aclarado que se soluciona con facilidad. La segunda, es la composición de las leches de fórmula. Existen leches actualmente formuladas para las mamás muy concienciadas con este tema, con menos grasas, etc., por lo que no tiene que ser así. Mi hija, lactancia mixta desde el principio, exclusiva de formula desde el mes y medio, ha estado siempre por debajo del percentil 30 de peso.
  • “Se ponen más enfermos”: Aquí vamos a matizar y relativizar. Está claro que la protección inmunológica de la leche materna es mejor. Ahora, ¿Cuánto mejor? Sinceramente, la respuesta no está clara. Por otro lado, aclaremos qué queremos decir con “enfermos”. En el primer mundo, que es en el que vivimos, pues tendrá algún catarro más, o lo tendrá antes, porque tendrá que desarrollar los anticuerpos por sí solo. Muy distinto es en el Tercer Mundo, por supuesto. Pero estamos donde estamos para lo bueno y para lo malo.
  • “Tienen más estreñimiento”: Esto es una verdad como un templo, porque evidentemente la leche de fórmula lleva componentes no naturales que les cuesta un poquito más digerir. Ahora, hay muuuuchas fórmulas distintas en el mercado y casi todas las mamis encuentran alguna que no estriñe a su bebé, y es un problemilla que no suele durar mucho en el tiempo.

 

En definitiva, los bebés que se alimentan con leche de fórmula crecen sanos y sin mayores complicaciones, aunque la composición no sea tan perfecta como la leche materna.

¿Conocías estas afirmaciones sobre la leche materna? ¿Tienes en la cabeza otras que quieres que te resolvamos?

Tanto en la red como yo estamos aquí para ayudar en lo que podamos.

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6 comments

  1. Marga says:

    Yo he dado L.A a mi hija desde el nacimiento por propia iniciativa, leí y me informé de todo lo relaccionado con la lactancia materna, y aún así preferí que mi hija tuviera una madre feliz a una madre estresada. Era mi decisión y a pesar de sufrir acoso y casi un sacrificio a la hoguera por ‘mala madre’ seguí firme. Mi hija actualmente tiene 17 meses, está en un percentil 40, está sana, sólo hemos pasado por una gastroenteritis en todos estos meses. Tiene un gran apego hacia mi, al igual que yo hacia ella.
    Y no, no me arrepiento de nada, sé que hice lo mejor para las dos, y quien quiera criticar, que critique.

    Un saludo!

    • Martina al Habla says:

      Hola Marga!
      Muchísimas gracias por comentar. Entiendo perfectamente cómo tomaste tu decisión. Es la que yo hubiese querido tomar, y la que voy a tomar con mi segundo hijo. Yo no fui tan fuerte como tú y sí que me afectaron los comentarios que me llevaban a la hoguera, como tú decías, y acabé intentándolo a pesar de no desearlo en absoluto.
      Sigue así de fuerte en tu crianza!!

  2. Gema Cárcamo says:

    Hola Martina.

    Quería felicitartenpor tu post. Para nada es va a generar polémica alguna y sí ayudar mucho. Para que lo puedas añadir si quieres. El tema de la sobre alimentación se resuelve sabiendo responder a la demanda. Has hablado en algún momento de la succión. Eso y cómo ofrecer el biberón. Control del flujo para que pueda decidir cuándo parar. Se llama Método Kassing. Yo lo recomiendo mucho cuando hay suplementos y la madre quiere usar un biberón y por supuesto para la LA fisiológica. La has descrito genial.

    Y otra cosa. Te refieres a la obesidad. Más que la composición es por el descontrol de la cantidad. Hay estudios que confirman que el riesgo de obesidad lo tienen igualmente niños alimentado con lactancia sugerida. Es más el biberón y su forma de ofrecer. Algo que ya refieres cómo controlar. Las grasas de la LA de las que se habla mucho son las saturadas de palma. Ya indicamos hace tiempo que de momento es la unica forma de poder añadir el ácido palmitico. La leche materna la tiene igual. Diferente eso si. Por eso que también dices. En cuestión de composición poco podemos refutar. Ese ácido palmitico es además el responsable de que las cacas sean más duras en la LA. No es un acido palmitico igual. Es diferente. Y también es necesario. No va a suponer la obesidad del bebé si ya controlas la demanda y le dejas controlarla. Añadir que posterior a la alimentación complementaria se trata de darle una dieta saludable y equilibrada. Nada de alimentos malsanod en la medida que se pueda y dar muuuucho ejemplp de cómo comer sano en la familia.

    Y por último. Algo que quiero destacar. Como asesora de lactancia y ademas IBCLC. Hay diferencias entre asesoras de lactancias y similares como ocurre con los demás profesionales. Lamentablemente el tema de habilidades comunicativas es un tema muyyyyyy poco atendido por toooodos. Cuando una madre no quiere. No quiere. Cuando una madre desea destetar se pregunta porque a veces se hace por mitos y falta de información. Se escucha y se procede de acuerdo a las necesidades de la madre. Y el acompañamiento es siempre necesario. Siempre.

    De nuevo me reitero. Un trabajo estupendo. Felicitaciones.

    PD. Soy Asesora de lactancia y Consultora IBCLC.

    • Martina al Habla says:

      Muchísimas gracias Gema por un comentario tan rico de alguien tan preparado como tú :-)
      Ojalá todas las personas que se autodenominan asesoras estuviesen de verdad formadas y certificadas como lo estás tú y fuesen así de humanas y flexibles.
      Una de las cosas que más me llaman la atención en todo este debate es ver como algunas madres que ponen a parir a las que damos LA por cosas como el aceite de palma, luego les ofrecen a diario galletas, bollos, etc. En fin… que perfectos no somos nadie.
      Un abrazo.

  3. Tere says:

    Gracias por tu artículo, realmente necesitaba leer algo así, profesional y respetuoso con ambas opciones de lactancia. Hace 6 semanas que tuve a mi bebé y por tener pezones planos no consigo ni el consigue agarrarse al pecho por lo que me saco leche con el sacaleches y se la doy en biberón junto con biberones de fórmula. Al principio estaba muy presionada para que “le diera tetica” porque “es lo mejor para el niño” pero en estas semanas he comprendido la realidad de lo que escribes en tu artículo, que lo importante en crear vínculo y apego con felicidad y si la teta solo te trae amarguras, pues se le da leche de fórmula y se disfruta más del bebé y de la maternidad. Muchas gracias por tu artículo de verdad!!

    • Martina al Habla says:

      Hola Tere,
      Muchísimas gracias por leer y comentar. Las primeras semanas postparto son especialmente difíciles porque las hormonas nos hacen dramatizar mucho e incluso olvidarnos de cosas que habíamos razonado/decidido antes de dar a luz.
      Me alegro mucho de que estés empezando a disfrutar de tu lactancia mixta, y también espero que lo hagas si acabas por dejar el sacaleches y es 100% formula.
      Si te podemos ayudar en algo, estamos en martina @ elrincondemartina. es (sin espacios, es para evitar SPAM :-))
      Un abrazo

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