Alimentación infantil: cuando es tu hij@ el que come poco

De consejos y consejeros está lleno el mundo en general. Y ya si nos referimos a todo lo que tenga que ver con crianza, hijos, etc… tenemos saturación absoluta. Como no podía ser menos, la alimentación de los peques es uno de los temas sobre los que más gusta opinar, criticar, recomendar…juzgar.

Que si cómo no toma ya leche de vaca, que para qué le das puré en vez de directamente a trozos, acaso no has leido los nuevos estudios sobre alergias, no le des galletas que tienen azúcar… (Añádese todo lo que se le ocurra a gusto del lector).

Pero una de las cosas que más me llama la atención es toda la literatura referente a cuando los niños comen poco. Las grandes verdades que se llevan hoy en día suelen ser las siguientes:

  • No hay que entretener a los niños para que coman. Nada de tele, juguetes etc. 
  • Lo único que hace falta para que un niño coma es que tenga hambre
  • No le des solo lo que le gusta, y mucho menos cualquier cosa que lleve azúcar, que es el mal absoluto.
  • No hay que obligar a comer

Lo que sucede con todas estas grandes verdades, es que son muy bonitas en el papel. Siguen siendo muy bonitas cuando te estás refiriendo al hij@ de la vecina. Pero todo se complica un poco cuando es tu hij@ el que come poco, cuando es tu criatura la que está baja de peso, cuando es tu bebé el que ya no estaba precisamente gordito y tras una diarrea se ha quedado en el chasis.

Entonces, todo se vuelve relativo. Porque no hay que obligar a comer, ni comer viendo la tele, ni comer azúcar… Pero si tras pasar un día entero habiéndole dado 4 sorbos a un biberón como única ingesta, poniendo un poquito la tele se toma un yogur entero y una galleta, pues bienvenidas sean. A la madre le saben a gloria. Porque los percentiles no importan, y lo importante es que esté sano, claro. Pero hay que ser tú la madre de un bebé bajo de peso para entenderlo.