Cuando lo ordinario es extraordinario

Este último (casi) año ha estado lleno de momentos que, para nosotros, han sido extraordinarios. Desde la llegada de Sofía a nuestras vidas, ha habido tantas cosas tan especiales que son imposibles de enumerar.

Desde la primera vez que te coge el dedo, su primera sonrisa involuntaria, la primera voluntaria, sus primeras sílabas. Cuando se mantiene sentada, al aprender a gatear, sus primeros pasos. Cada cosa que aprende nueva. Que hoy le das un bote de crema y no sabe abrirlo, y mañana sí sabe.

Cada uno de esos pequeños avances resultan absolutamente extraordinarios para nosotros y para nuestra familia. Es una fiesta, un momento para el recuerdo, un hito en el calendario. Te vas a dormir llena de orgullo y felicidad.

Resulta curioso pensar cómo nada de eso es, en realidad, extraordinario. Nacen unos 95 millones de bebés al año. Así que no quiero ni hacer la cuenta de cuántas personas están pasando a la vez, o pasaron desde hace muchos, muchos años, por las mismas etapas.

Criar un hijo es algo tremendamente normal y frecuente. Y en cambio, la experiencia de cada uno es absolutamente única y especial, irrepetible. 

Escucho con cierta frecuencia comentarios como “todas hemos sido madres”, “no eres la primera ni la última”,”nos ha pasado a todas”. Incluso empiezo a verlo yo misma con personas a mi alrededor que tienen bebés recién nacidos. Pienso cómo yo también pasé por lo que están pasando ellos ahora.

Ser madre es, sin lugar a dudas, el “trabajo” más frecuente del mundo. Y en cambio, es absolutamente único y especial para cada una de nosotras.

La maternidad es para mí un ejemplo único de cómo algo que ocurre constantemente, no deja de ser extraordinario. Y me parece precioso :-)

Comparte este Post...Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on TumblrEmail this to someonePrint this page

2 comments

  1. Evita says:

    Jo, lloro!!!! Es tan bonito y a la vez tan…. no sé decirlo con palabras pero el sentimiento es una mezcla entre pena y alegría. Se hacen mayores y si pestañeas mucho te lo pierdes!!! Es maravilloso, ser madre es lo mejor que me ha pasado. Ver cómo va creciendo y aprendiendo algo que tuviste en la barriga… es impresionante! A disfrutar toooodo lo que nos dejen jejeje

Responder a Evita Cancelar respuesta

Conectar con: