Embarazo y visitas a la farmacia

No cabe duda de que uno de los temas más complicados en el embarazo es toda la polémica que existe sobre tomar medicamentos.  Por supuesto, es un momento muy delicado en el que hay que extremar las precauciones, pero personalmente creo que se está creando un nivel de alerta, casi de pánico, que no está fundamentado.  No ayuda nada la actitud de “cubrirse las espaldas”, que por otra parte puedo entender, que tienen las compañías farmacéuticas, escribiendo casi por definición en los prospectos que poco más y matas a tu bebé si tomas esa pastilla o jarabe.

La cuestión es que, por una tos horrible con mucosidad que he tardado casi 15 días en quitarme de encima, más otro par de chorradas que necesitaba, visité 3 veces en 2 días la farmacia, en los 3 casos establecimientos diferentes, y en todos me quedé un poco sorprendida sobre el manejo embarazo/medicamentos. Quiero compartirlo hoy con vosotras para saber qué opináis.

  • En la primera visita, iba a comprar una crema, así que la polémica no iba conmigo. Pero justo delante mía había una embarazada que acudía a comprar un medicamento con receta de su ginecólogo.  Insisto, llevaba receta de su ginecólogo. Aún así, la paciente le preguntó al farmacéutico si había algún problema por tomarlo embarazada. El farmacéutico consultó la teratogenia, y puso cara rara al ver que era categoría B.  Entró a consultar a la dueña de la farmacia para saber si se lo podía dispensar.  La embarazada, pálida. No lo pude evitar, intervine. Le dije que la categoría B significaba que los estudios en animales demostraban que el medicamento era seguro, y que por favor se fiase de su ginecólogo, que no pasaba nada. Se quedó tranquila y se lo compró. Cuando salió la farmacéutica jefa coincidió conmigo.

Yo en esta situación veo dos errores. El primero, por favor, confiemos en nuestros médicos. Y si no confiamos, cambiemos de especialista. El segundo, que el farmacéutico debería saberse de memoria que la categoría B es una categoría muy razonable para tomar un medicamento si una está embarazada y el médico lo receta.

  • En la segunda visita, la polémica ya iba conmigo. Ahora era yo la que iba con receta, eso sí, del médico de cabecera, no del ginecólogo, a comprar Fluimucil para esa maldita tos con flemas. Ni se me ocurrió mirar de que categoría era, ni le pedí consejo a la farmacéutica. Llegué, enseñé la receta y lo pedí. Pues no me lo dispensó. Me dijo que embarazada no tomara nada, y que era categoría B.  Como hay otra farmacia enfrente, pasé de discutir y le di las gracias por su opinión. Me fui a la otra y lo compré.

Aquí de nuevo, siento que existe un desconocimiento total de lo que significan las categorías de la FDA con respecto a la teratogenia de los medicamentos. Y además, un tema del que no tengo claro qué opino. Entiendo que la farmacia es un servicio relativamente público, pero por otra parte lo atienden personas con sus propia opinión y conciencia, a la que tienen derecho. ¿Debería haber opinado sin que yo lo pidiera? ¿Debería haberme dispensado el medicamento? Lo que está claro es que podía haberme metido un miedo en el cuerpo innecesario.

  • En la tercera visita, fui a por caramelos de fresa para la garganta. Pues tampoco me los vendieron. Ni Ricola ni nada. Que llevaban un poquitito de mentol, y no me los vendían. Pues llamadme mala madre, irresponsable, lo que queráis, pero no me puedo creer que por tomarme un caramelo Ricola de fresa, le vaya a pasar nada a mi bebé.  Lo resolví entrando a Carrefour y comprándome Halls de Naranja, sin mentol, por favor.

Al final, son anécdotas, pero me hacen tener las siguientes reflexiones: ¿Por qué no nos fiamos de nuestros médicos si nos recetan cosas, y nos creemos más todo lo que leemos online? ¿Debe opinar la farmacia sobre algo dispensado con receta (y que es categoría B, si fuese X tendríamos otra conversación)? ¿No sería mejor entender que las compañías farmacéuticas tienen que curarse en salud, pero que siempre hay que valorar el riesgo/beneficio y que las categorías A, B y C son muy razonables? 

PD: Tras estas situaciones, tengo aún más claro si cabe lo necesario que es el servicio del SITE, que desafortunadamente muchas comunidades han decidido no financiar. Tremenda injusticia.

 

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2 comments

    • Martina al Habla says:

      Ese es el problema Bea… Hemos dejado de tratar el embarazo como algo para lo que el cuerpo está más que preparado, y que en la mayoría de ocasiones sale bien y va perfecto, para tratarlo como una cosa extraordinaria en la que parece que cualquier cosa puede hacerlo peligrar.
      Un punto medio y mucha formación actualizada es lo que hace falta!

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